¿Sumercé, cómo se imagina una economía más solidaria?
Muchas de las personas que nos siguen nos han pedido explicar un poco mejor algunas de las claves que compartimos sobre la resistencia civil. Por eso hoy hablaremos de la economía solidaria.
¿Por dónde empezar?
Entendamos primero cómo funciona el sistema financiero en nuestro país.
Los bancos privados del país ganan un interés o comisión cada vez que le hacen un préstamo, cada vez que hace un retiro, una compra electrónica o un pago por aplicación. Por eso el uso de efectivo es una mejor alternativa, teniendo precaución.
En cuanto a su incidencia en la política, la fundación Transparencia por Colombia, que monitorea la plata de las campañas, concluyó en informe de mayo de 2026 que el 94% de los ingresos de las campañas presidenciales vinieron de créditos bancarios.
Informe de Transparencia en Colombia: https://transparenciacolombia.org.co/wp-content/uploads/2026/05/SEGUNDO-REPORTE-DE-FINANCIACION-DE-LAS-CAMPANAS-PRESIDENCIALES-2026-1.pdf
Estos préstamos deben ser pagados como los de cualquier ciudadana o ciudadano, y en el caso de las elecciones, se pagan con recursos públicos a través de la reposición de votos. Pero su influencia no acaba ahí.
En algunos casos, los grupos financieros también son dueños o socios de medios masivos de comunicación, e incluso expresan públicamente su apoyo a uno u otro candidato.
Y están en libertad de hacerlo, así como sumercé está en libertad de tener allí su platica, o no.
Por fortuna, existen alternativas como las cooperativas de crédito y otras formas de economía solidaria, que permiten la participación, con voz y voto, de sus asociados.
Listado de cooperativas: https://www.fogacoop.gov.co/seguro-para-su-ahorro/cooperativas-inscritas
O iniciativas de financiamiento colectivo, que conocemos como Vaki o “hacer vaca”, donde muchas personas aportan para el logro de un objetivo como realizar una película, publicar un libro, e incluso construir una vivienda o sacar adelante un proyecto productivo.
Sumercé, las finanzas no son el tema ajeno y lejano que nos han querido vender. Entre todas y todos podemos crear nuevas reglas para tener una economía más equitativa, desde las comunidades. ¿Qué otras formas de economía solidaria conoce? Cuéntenos en los comentarios y lea pa’ que hablemos.




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